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14/02/2007 GMT 1

EL MISTREIO DEL ANCIANO

13021966 @ 03:51

Nadie podía haberse imaginado que ese abuelito entrañable de más de 65 años, de rostro demacrado,
cuerpo encogido y fatigado, cabello y bigote gris, ojos tímidos podía esconder una personalidad
como la que revela su informe psiquiátrico: sadismo, masoquismo, castración y autocastración,
exhibicionismo, voyeurismo, pedofilia, homosexualidad, coprofagia, fetichismo, canibalismo e
hiperhedonismo.

Todo un "ogro", tal y como lo denomina la prensa...

Fish nace en 1870. En su familia existen numerosos antecedentes de perturbación mental, empezando
por su madre que oye voces por la calle y tiene alucinaciones, dos de sus tíos internados en un
psiquiátrico, un hermana demente, un hermano alcohólico, etc.
Desde muy niño se siente atraído por el sadomasoquismo, se divierte infligiendo dolor a los demás
y sobre todo a él mismo. Sigue con atención los artículos de crímenes en la prensa, y colecciona
sobre todo aquellos de los asesinos en serie caníbales, con los que se siente identificado.
A los veinte años mantiene relaciones homosexuales y ejerce la prostitución homosexual en
Washington, en dónde viola a un niño y asesina a su primera víctima.

En esa época comienza a sufrir alucinaciones de tipo religioso y vive obsesionado con la idea del
pecado, creyendo que la única forma posible de expiación es a través del sacrificio personal y
el dolor. Él mismo se inflige castigos masoquistas automutilándose, frotando por su cuerpo
desnudo rosas con espinas, hundiéndose agujas de marinero en la pelvis y en los órganos
genitales... en una ocasión es sorprendido en su habitación completamente desnudo, masturbándose
con una mano y con la otra golpeándose la espalda con un palo del que sobresalen unos clavos. A
cada golpe grita de dolor, mientras la sangre se desliza por sus nalgas.

En alguna ocasión afirma ser Jesucristo, que san Juan le habla y que el mismo Dios le ordena
cometer sacrificios humanos.
"Escuchaba voces que me decían cosas y, cuando no las comprendía todas, trataba de interpretarlas
con mis lecturas de la Biblia... entonces supe que debería ofrecer uno de mis hijos en sacrificio
para purificarme a los ojos de Dios de las abominaciones y los pecados que he cometido. Tenía
visiones de cuerpos torturados en cualquier lugar del Infierno..."
Oficialmente, fue detenido ocho veces: la primera por tentativa de estafa, luego por robo, por
pago con cheques sin fondos, por cartas obscenas a los anuncios de agencias matrimoniales de los
periódicos...
Lo internan tres veces en un hospital psiquiátrico, dejándolo salir al poco tiempo en cada
ocasión tras considerar que no es peligroso ni está loco, sino que simplemente sufre una
personalidad psicopática de carácter sexual. El propio Fish lo reconocería: "No soy un demente,
sólo soy un excéntrico. A veces ni yo mismo me comprendo".

A pesar de todos estos delitos, la policía neoyorquina tardaría nada menos que seis años para
poder inculparlo por asesinato. Lo logra a través de una carta de Fish enviada a la madre de la
víctima que había secuestrado, en dónde le cuenta sus aficiones por el canibalismo y cómo se
decidió a probar carne humana por primera vez... con el cuerpo de su hija:
"...Decidí comérmela. La llevé a una casa abandonada en Westchester en la que me había fijado. En
el primer piso me desvestí completamente para evitar manchas de sangre. Cuando me vio desnudo se
echó a llorar y quiso huir, pero la alcancé. La desnudé, se defendió mucho, me mordió y me hizo
algunos rasguños. La estrangulé antes de cortarla en pedacitos para llevarme a casa toda su carne,
cocinarla y comérmela. No pueden imaginar cuán tierno y sabroso estaba su culito asado. Tardé
nueve días en comérmela por completo. No me la tiré, aunque hubiese podido hacerlo de haberlo
querido, murió virgen".

Una vez detenido, se confiesa además autor de otros muchos crímenes y demás aberraciones que
había estado llevando a cabo durante toda su vida: su deseo irresistible de comer carne cruda
las noches de luna llena, que le valdría el apodo de "el Maníaco de la Luna", sus crímenes más
atroces, algún acto de vampirismo como el caso de un niño de 4 años al que flageló hasta que la
sangre resbalaba por sus piernas, luego le cortó las orejas, la nariz y los ojos, le abrió el
vientre y recogió su sangre para bebérsela a continuación, además de desmembrarlo y prepararse
un estofado con las partes más tiernas. También narra la historia de un joven vagabundo al que
obligó a realizar toda clase de actos sádicos, masoquistas y coprófagos durante dos semanas,
además de cortarle las nalgas en varias ocasiones para beber su sangre. Finalmente intenta
cortarle el pene con unas tijeras, pero cambia de opinión al ver el sufrimiento del chico y
arrepentido le da diez dólares dejándolo huir...

Estas declaraciones acerca de sus víctimas le cuestan a Fish la sentencia de culpable por
crímenes con premeditación tras diagnosticarlo psicótico, pero cuerdo.
Es condenado a la silla eléctrica y ejecutado en la prisión de Sing Sing el 16 de enero de 1936.
Su sorprendente reacción después de ayudar a los guardias a colocarle los electrodos, fue la de
exclamar entusiasmado: "Que alegría morir en la silla eléctrica. Será el último escalofrío. El
único que todavía no he experimentado..."
Albert Fish se llevaría a la tumba su mayor secreto, el número de personas que habría asesinado.
Cuando se le preguntaba por la cifra exacta, respondía sonriendo: "Por lo menos cien".
Las opiniones de los psicólogos son contrastadas en ese aspecto, unos hablan de varios centenares
de víctimas, mientras que otros estiman que no hubo más de cincuenta. Finalmente se le acusa de
haber asesinado un total de 15 niños, la gran mayoría procedentes de las capas más pobres de la
población.

EL LOCO DE LA LUNA

13021966 @ 03:48

Nadie podía haberse imaginado que ese abuelito entrañable de más de 65 años, de rostro demacrado,
cuerpo encogido y fatigado, cabello y bigote gris, ojos tímidos podía esconder una personalidad
como la que revela su informe psiquiátrico: sadismo, masoquismo, castración y autocastración,
exhibicionismo, voyeurismo, pedofilia, homosexualidad, coprofagia, fetichismo, canibalismo e
hiperhedonismo.

Todo un "ogro", tal y como lo denomina la prensa...

Fish nace en 1870. En su familia existen numerosos antecedentes de perturbación mental, empezando
por su madre que oye voces por la calle y tiene alucinaciones, dos de sus tíos internados en un
psiquiátrico, un hermana demente, un hermano alcohólico, etc.
Desde muy niño se siente atraído por el sadomasoquismo, se divierte infligiendo dolor a los demás
y sobre todo a él mismo. Sigue con atención los artículos de crímenes en la prensa, y colecciona
sobre todo aquellos de los asesinos en serie caníbales, con los que se siente identificado.
A los veinte años mantiene relaciones homosexuales y ejerce la prostitución homosexual en
Washington, en dónde viola a un niño y asesina a su primera víctima.

En esa época comienza a sufrir alucinaciones de tipo religioso y vive obsesionado con la idea del
pecado, creyendo que la única forma posible de expiación es a través del sacrificio personal y
el dolor. Él mismo se inflige castigos masoquistas automutilándose, frotando por su cuerpo
desnudo rosas con espinas, hundiéndose agujas de marinero en la pelvis y en los órganos
genitales... en una ocasión es sorprendido en su habitación completamente desnudo, masturbándose
con una mano y con la otra golpeándose la espalda con un palo del que sobresalen unos clavos. A
cada golpe grita de dolor, mientras la sangre se desliza por sus nalgas.

En alguna ocasión afirma ser Jesucristo, que san Juan le habla y que el mismo Dios le ordena
cometer sacrificios humanos.
"Escuchaba voces que me decían cosas y, cuando no las comprendía todas, trataba de interpretarlas
con mis lecturas de la Biblia... entonces supe que debería ofrecer uno de mis hijos en sacrificio
para purificarme a los ojos de Dios de las abominaciones y los pecados que he cometido. Tenía
visiones de cuerpos torturados en cualquier lugar del Infierno..."
Oficialmente, fue detenido ocho veces: la primera por tentativa de estafa, luego por robo, por
pago con cheques sin fondos, por cartas obscenas a los anuncios de agencias matrimoniales de los
periódicos...
Lo internan tres veces en un hospital psiquiátrico, dejándolo salir al poco tiempo en cada
ocasión tras considerar que no es peligroso ni está loco, sino que simplemente sufre una
personalidad psicopática de carácter sexual. El propio Fish lo reconocería: "No soy un demente,
sólo soy un excéntrico. A veces ni yo mismo me comprendo".

A pesar de todos estos delitos, la policía neoyorquina tardaría nada menos que seis años para
poder inculparlo por asesinato. Lo logra a través de una carta de Fish enviada a la madre de la
víctima que había secuestrado, en dónde le cuenta sus aficiones por el canibalismo y cómo se
decidió a probar carne humana por primera vez... con el cuerpo de su hija:
"...Decidí comérmela. La llevé a una casa abandonada en Westchester en la que me había fijado. En
el primer piso me desvestí completamente para evitar manchas de sangre. Cuando me vio desnudo se
echó a llorar y quiso huir, pero la alcancé. La desnudé, se defendió mucho, me mordió y me hizo
algunos rasguños. La estrangulé antes de cortarla en pedacitos para llevarme a casa toda su carne,
cocinarla y comérmela. No pueden imaginar cuán tierno y sabroso estaba su culito asado. Tardé
nueve días en comérmela por completo. No me la tiré, aunque hubiese podido hacerlo de haberlo
querido, murió virgen".

Una vez detenido, se confiesa además autor de otros muchos crímenes y demás aberraciones que
había estado llevando a cabo durante toda su vida: su deseo irresistible de comer carne cruda
las noches de luna llena, que le valdría el apodo de "el Maníaco de la Luna", sus crímenes más
atroces, algún acto de vampirismo como el caso de un niño de 4 años al que flageló hasta que la
sangre resbalaba por sus piernas, luego le cortó las orejas, la nariz y los ojos, le abrió el
vientre y recogió su sangre para bebérsela a continuación, además de desmembrarlo y prepararse
un estofado con las partes más tiernas. También narra la historia de un joven vagabundo al que
obligó a realizar toda clase de actos sádicos, masoquistas y coprófagos durante dos semanas,
además de cortarle las nalgas en varias ocasiones para beber su sangre. Finalmente intenta
cortarle el pene con unas tijeras, pero cambia de opinión al ver el sufrimiento del chico y
arrepentido le da diez dólares dejándolo huir...

Estas declaraciones acerca de sus víctimas le cuestan a Fish la sentencia de culpable por
crímenes con premeditación tras diagnosticarlo psicótico, pero cuerdo.
Es condenado a la silla eléctrica y ejecutado en la prisión de Sing Sing el 16 de enero de 1936.
Su sorprendente reacción después de ayudar a los guardias a colocarle los electrodos, fue la de
exclamar entusiasmado: "Que alegría morir en la silla eléctrica. Será el último escalofrío. El
único que todavía no he experimentado..."
Albert Fish se llevaría a la tumba su mayor secreto, el número de personas que habría asesinado.
Cuando se le preguntaba por la cifra exacta, respondía sonriendo: "Por lo menos cien".
Las opiniones de los psicólogos son contrastadas en ese aspecto, unos hablan de varios centenares
de víctimas, mientras que otros estiman que no hubo más de cincuenta. Finalmente se le acusa de
haber asesinado un total de 15 niños, la gran mayoría procedentes de las capas más pobres de la
población.

EL VAMPIRO DE LONDRES

13021966 @ 03:47

John George Haigh
"El vampiro de Londres"

John George Haigh, mas conocido como "el vampiro de Londres", nacio en el seno de un familia de
fuertes convicciones religiosas y muy conservadora en Yorkshire (Inglaterra) en una fecha que no
se conoce a ciencia cierta. Debido a la estricta educacion recibida fue un niño muy religioso,
llegando incluso a cantar en el coro de su iglesia.

A medida que crecia se empezo a relacionar cada vez mas con mafias de ladrones para los que
realizaba pequeños trabajos. Estuvo varias veces en la carcel hasta 1943, año en que entro por
ultima vez en la carcel antes de empezar a cometer sus terribles asesinatos.
Poco despues de salir de la carcel mato a su primera victima, un joven llamado Donald Mcswann.
Haigh le robo todo lo que llevaba, y a continuacion se bebio su sangre y disolvio su cuerpo en
acido sulfurico, supuestamente creyendo que no hacia nada por lo que despues pudiera tener que
pagar.

Esa macabra forma de matar seria la que seguiria en los 5 años siguientes. En todo ese tiempo
mataria y beberia la sangre de los padres de Mcswann ademas de otros 3 individuos, disolviendo
todos los cuerpos en acido.
La ultima victima de haigh fue una mujer llamada Mrs. Durand-Deacon. Haigh la engaño para
llevarla a su casa en donde le pego un tiro en la nuca, al instante fue a su coche donde cogio
un vaso y con un cortaplumas pincho en el cuello de la mujer para llenar el vaso con su sangre.
Despues disolvio el cuerpo.

En 1949, John George Haigh seria arrestado por sus terribles crimenes. El 28 de Febrero de 1949,
hizo una confesion en la que decia haber matado a 6 personas. Segun sus palabras "hice una
incision con el cortaplumas en un lado de la garganta y llene un vaso de sangre que despues bebi".
Gran parte de lo declarado por Haigh jamas pudo ser probado. En el jucio conto historias acerca
de extrañas alucinaciones y delirios que tenia y en los que aparecian determinados simbolos
relacionados con el vampirismo. Decia tener pesadillas en las que aparecian crucifijos llenos de
sangre y extraños seres que bebian este liquido.
Nunca se ha sabido con seguridad si todos estos delirios de los que Haigh decia ser objeto eran
simplemente una farsa para conseguir que le declararan loco y asi librarse de la pena de muerte.
Sin embargo hay un detalle final que puede resultar chocante y es que tras recibir la pena de
muerte se le enterro en un ataud especial para que su carne se pudriera mas rapido de lo normal,
quizas por un inexplicable temor a que el muerto pudiese escapar de su tumba.

LA CONDESA DEL MAL

13021966 @ 03:46

Mas conocida como "La condesa sangrienta", debido a los macabros y depravados crimenes que
cometio, Elizabeth Bathory fue una aristocrata hungara perteneciente a una de las mas ilustes
familias de Europa. De hecho de esta misma familia tambien fueron Esteban y Sigmund Bathory que
ocuparon los tronos de Polonia y Transilvania, respectivamente, además de varios dignatarios de
la Iglesia y ministros de Hungría.
Popularmente se cree que mataba a sus jovenes doncellas para bañarse en su sangre porque creia
que asi se mantendria joven y bella. Se dice que llego a asesinar a 650 personas para este
proposito. Actualmente y despues de las investigaciones llevadas a cabo no se sabe a ciencia
cierta si esto es verdad o no, aunque si se puede asegurar que cometio una gran cantidad de
crimenes de extrema crueldad.

La historia de Elizabeth comienza en 1560, fecha en la que vino al mundo en el seno de una de
las mas importantes familias de Hungria. Su castillo se encontraba en Cachtice, ciudad situada
en Slovakia.Tambien paso parte de su vida en Viena donde tenia una mansion cerca del palacio
real en el centro de la ciudad. Alli se hizo construir una jaula de hierro dentro de la cual
torturaba a las jovenes doncellas.

Gran parte de los investigadores achacan los malvados instintos de esta condesa a la degeneracion
genetica a la que habian llegado los miembros de esta familia debido a los cruces de sangre pues
la unica manera de mantener las posesiones era el matrimonio entre familias nobles Hungaras. De
hecho Elizabeth era muy propensa a ataques de epilepsia, y entre los de su estirpe había
numerosos antecedentes de prácticas de magia negra y satanismo; además, su hermano Stephen y su
tía, ambos de marcada tendencia homosexual, fueron conocidos libertinos en su época, y, por si
fuera poco, cabe citar el caso de su antepasada Clara Báthory, que, al decir de los cronistas,
aparte de practicar todo tipo de enfermizas aberraciones sexuales envenenó a su marido.

A los once años Elizabeth se prometio con Ferenc Nadasdy, el hijo de otra familia hungara de la
aristocracia. Se fue a vivir con la familia de Ferenc, al sombrio castillo de Csejthe. Alli le
gustaba jugar con los niños de el estado de los Nadasdy, pero pronto quedo embarazada de uno de
ellos. Debido a este incidente a los 13 años se la tuvieron que llevar en secreto hasta un
castillo donde tuvo al hijo que fue sacado del pais. Dos años despues se caso con Ferenc Nadasdy.
Ferenc, que poco despues seria conocido como "El caballero negro", por sus destacadas proezas
como general en el campo de batalla, era tan cruel como su mujer. Estuvo la mayor parte de su
matrimonio luchando contra los turcos y cuando volvia a casa disfrutaba torturando a los
prisioneros. De hecho enseño varias tecnicas de tortura a Elizabeth. Una de las tecnicas
preferidas de tortura de Elizabeth era introducir finas agujas debajo de las uñas de sus
sirvientas, o simplemente clavarlas en su piel. Tambien se decia que daba llaves o monedas al
rojo vivo para quemar las manos de las doncellas, o que las tiraba a la nieve para despues
echarles agua fria hasta verlas morir congeladas.
Se cuenta que Ferenc enseño a Elizabeth como mantener la discipina de sus doncellas. Sacaban a
las chicas desnudas al exterior y recubrian sus cuerpos con miel. La dejaban 1 dia entero fuera,
de manera que era picada por los mosquitos, la abejas y todo tipo de insectos.

El hecho de que Ferenc estuviera ausente gran parte del tiempo fue la causa de que Elizabeth
buscara refugio en numerosos amantes de ambos sexos de los que pronto se aburrió, de forma que,
intetando buscar nuevos divertimentos, llamo a gran cantidad de brujos y alquimistas que la
iniciaron en ciertas prácticas de brujería en las que se centró su vida a partir de entonces,
especialmente cuando, a la muerte de su esposo en 1604, vio las puertas abiertas para entregarse
a esta nueva pasión. Esto tambien dio a Elizabeth via libre para desarrollar sus propias
perversiones sexuales. Segun un registro del juicio celebrado en 1611 una vez prendio fuego al
vello pubico de una de sus criadas. Tambien le gustaba mucho que sus doncellas se desnudaran
para ella.

El origen de la historia que dice que utilizaba sangre para fines cosmeticos es que se dice que
un día, propinó una violenta bofetada a la criada que la estaba peinando, con tan mala fortuna
que ésta comenzó a sangrar y su sangre salpicó la mano de la condesa. Convencida de que el trozo
de piel donde había caído la sangre se veía más lozano, proyectó tomar baños de sangre humana
parar mantener su juventud y belleza eternamente. A partir de este momento comenzó una orgía
desenfrenada de asesinatos -se citan más de seiscientos cincuenta- que se prolongó por espacio
de diez años, durante los cuales sus criados recorrieron la región a la caza de jóvenes vírgenes,
cuando no era ella misma la que las atraía al castillo con el señuelo de ser empleadas como
sirvientas. Allí, las aldeanas eran encerradas en las mazmorras del castillo, a la espera de ser
degolladas para que su sangre llenara la bañera de la cruel condesa.

Una temporada que la condesa estuvo enferma en cama mando que le llevaran a una joven doncella
para hecerle compañia. Cuando llego se avalanzo sobre ella, la mordio en la mejilla, le arranco
un trozo de hombro con los dientes y le clavo los dientes en un pecho.
Llego un momento que el guardar tal numero de cuerpos en el castillo se convirtio en un gran
problema. Incluso al principio se guardaron algunos cuerpos debajo de las camas. Llego un momento
que el hedor era tan insoportable que algunos sirvientes llevaron los cuerpos a un campo cercano
a la ciudad, con lo que empezaron a circular leyendas entre la gente de la existencia de vampiros
los cuales eran la causa de los cuerpos llenos de sangre que se encontraban alrededor de la
aldea.

Bathory poseia muchas mas riquezas que el propio rey Matthias II. Debido a esto en cuanto al rey
le llegaron noticias de lo que en el castillo de la condesa estaba ocurriendo decidio actuar de
inmediato, motivado por causas economicas. poco despues el rey ordeno en Bratislava al conde
Thurzo que investigara los hechos. Si pudieran encontrar a Bathory culpable de brujeria todas
sus posesiones pasarian directamente al rey y ademas se anularia toda su deuda hacia ella.
Sin embargo el conde Thurzo era un gran amigo de la familia Bathory y pudieron hacer un trato
con el. habria un juicio conducido por Thurzo antes de que el rey pudiera actuar. Bathory no
compareceria pero sus complices serian llevados a juicio. De esta manera las propiedades se
quedarian en manos de la familia Bathory.

El plan se llevo a cabo y los complices de la condesa fueron ejecutados de forma cruel. Se les
arranco los dedos con tenazas al rojo vivo y despues se les tiro vivos a la hoguera. En cuanto
a Elizabeth su condición nobiliaria le permitió escapar del verdugo, no salió indemne del
proceso, pues como expiación de sus crímenes fue condenada a prisión perpetua y a ser emparedada
en el castillo de Esei, con tan sólo una diminuta rendija por la que le daban comida y agua.
Murió a los cincuenta y cuatro años, dentro de la cámara que llevaba siendo su tumba desde hacía
casi un lustro.

Los documentos existentes demuestran la union entre la familia Bathory y la de Vlad Tepes,
"Dracula". de hecho un miembro de la familia Bathory, Stephen Bathory, estuvo a cargo fue quien
dirigio la mision que devolvio a "Dracula" el trono en 1476. Ademas los antepasados hungaros de
Dracula estaban relacionados con el clan Bathory.

el viejo caso de vampirismo

13021966 @ 03:41

Arnold Paole fue un soldado Serbio que vivio a principios del siglo XVIII. Paole sostenia que
mientras estuvo destinado en Gosswa, fue atacoado por un vampiro. La gente de esa zona creia que
la unica manera de librarse de la influencia vampirica era comer algo de tierra de su tumba y
rociarse de la sangre del vampiro. Paole sostenia haber practicado el rito.
Aparentemente el metodo debio funcionar y Paole pudo regresar a su hogar en 1727; Sin embargo
murio al poco tiempo de una caida desde gran altura, y fue enterrado. Al poco tiempo de morir
Paole empezaron a circular rumores de ataques nocturnos y en poco tiempo 4 personas del pueblo
murieron repentinamente.

La gente del pueblo empezo a tener miedo del posible caso de vampirismo y decidieron desenterrar
el cuerpo de Paole. Formaron un grupo de dos oficiales militares, dos cirujanos del ejército, y
un sacerdote de la iglesia local para investigar en la tumba de Paole. Cuando el grupo exhumo el
cuerpo, encontraron el cadáver fresco. No había descomposición del cuerpode ningun tipo, y de
hecho la vieja piel y uñas se había caído, y habían crecido nuevos para en su lugar. Ademas la
sangre fresca fluia de sus orificios corporales. Cuando un miembro del grupo clavo una estaca en
el cuerpo, gritó y la sangre fresca broto de la herida. El grupo entonces arrojo ajo alrededor
del restos de Paole, e hizo igual a cada uno de los sepulcros de las victimas de Paole.
Algunos años despues, otra epidemia surgio repentinamente y se procedio a hacer una nueva
investigacion en el cementerio. En un informe de dicha investigacion se mantiene que se
exhumaron por lo menos 16 vampiros de sus tumbas. Todos los descendientes de Paole parecian
tener las mismas caracteristicas que el. Ademas estos nuevos vampiros llevaban enterrados aproximadamente el mismo tiempo que Paole cuando empezo a atacar. 4 de los vampiros eran niños
y tres estaban enterrados con sus madres.

A pesar de ser este uno de los casos de vampirismo mejor documentados de esa epoca, no existe
testimonio escrito de lo que las supuestas victimas del ataque vampirico vieron al ser atacadas.
Ademas aunque sea cierto todo lo que se cuenta en los informes escritos por el grupo que
desenterro el cadaver de Arnold Paole existen hipotesis medicas que rebaten todas las supuestas
caracteristicas propias de un vampiro en su cadaver, como el crecimiento de uñas, o la sangre
brotando de los orificios.

La pregunta sobre si Arnold Paole era o no un verdadero vampiro queda todavia sin contestar.
Posiblemente no se trate mas que de otro caso de sugestion colectiva alimentada por el temor a
lo oscuro.

HISTORIA DE VAMPIROS

13021966 @ 03:35

Era un vampiro que sorbia agua
por las noches y por las madrugadas
al mediodia y en la cena
era abstemio de sangre
y por eso el bochorno
de los otros vampiros
y de las vampiresas
contra viento y marea se propuso
fundar una bandada
de vampiros anonimos
hizo camana bajo la menguante
bajo la llena y la creciente
sus modestas pancartas proclamaban
vampiros beban agua
la sangre trae cancer
es claro lo quiropteros
reunidos en su agora de sombras
opinaron que eso era inaudito
aquel loco aquel alucinado
podia convencer a los vampiros flojos
esos que liban boldo tras la sangr
de modo que una noche
con nubes de tormenta
cinco vampiros fuertes
sedientos de hematies plaquetas leucocitos
rodearon al chiflado al insurrecto
y acabaron con el y su imprudencia
cuando por fin la luna
pudo asomarse vio alla abajo
el pobre cuerpo del vampiro anonimo
con cinco heridas que manaban
formando un gran charco de agua
lo que no pudo ver la luna
fue que los cinco ejectores
se refugiaban en un arbol
y a su pesar reconocian
que aquello no sabia mal
desde esa noche que fue historica
ni los vampiros ni las vampiresas
chupan mas sangre resolvieron
por unanimidad pasare al agua
como suele ocurrir en estos casos
el singular vampiro anonimo
es venerado como un martir
Mario Benedetti
Toda la historia del progreso humano
se puede reducir a la lucha de la
ciencia contra la superstición.
Los vampiros, para mantenerse inmortales, debían alimentarse de sangre humana que conseguían clavando sus afilados dientes en el cuello de sus víctimas para sorberles el preciado líquido de la artéria. Y así una y otra vez, hasta que el infeliz "donante" se iba debilitando hasta fallecer y convertirse, a su vez, en otro vampiro.
Rociarles con agua bendita, colocar crucifijos y ristras de ajos o exponerlos a la luz diurna eran las únicas armas para ahuyentar a estos terribles seres. Pero ¿cuáles fueron los hechos que propiciaron su leyenda?. En este extraordinario documento encontraréis todo lo referente a los vampiros tanto sus adaptaciones literarias, cinematográficas e históricas desde Vlad Tepes y Bram Stoker hasta Bela Lugosi y Tom Cruise.
Felices sueños...

Se podría aducir que los vampiros forman parte del paisaje interior del propio ser humano. Son,sin duda, un arquetipo universal, íntimamente ligado al inconsciente colectivo.

Aparecen bajo formas muy distintas pero casi siempre con una serie de esclofriantes rasgos comunes, en todas las tradiciones culturales de Oriente y Occidente.
No son fantasmas ni ectoplasmas vengativos, sino auténticas alimañas de la noche comparables a murciélagos,ratas,lobos...

Se alimentan de la sangre de los vivos y generalmente su mordedura contagia a la víctima con el mismo síndrome vampírico. Aunque hay una variedad realmente interminable de vampiros, con diferencias peculiares según la región de origen, lo cierto es que casi siempre pertenecen todos al orbe de lo diabólico y demoníaco en sentido estricto. Es decir, a pesar de ser revinientes y no muertos, no se trata de espectros o zombies, sino de criaturas asociadas a la demonología tradicional. Almas perdidas y entregadas a Satán e incluso diablos de orden menor.

En este sentido el vampiro folclórico, que extiende su dominio desde la Antigüa Grecia y el Oriente hasta afincarse en centroeuropa, crisol de culturas que alumbra el Nosferatu, verdadero origen del vampiro moderno, no es sino un pariente próximo a los ogros, djinns, ghoules, devas y lamias de la Antigüedad y las tradiciones más arcanas.

Su aspecto físico es generalmente repulsivo y tiene mucho en común con el de diablos, brujas y demonios de orden inferior: labios gruesos, dientes agudos, cráneo calvo y afilado, aliento hediondo...
Una imagen tradicional que el cine sólo ha recogido a través de Nosferatu de Murnau y sus posteriores revisiones. Una imagen que tiene poco que ver con la del vampiro moderno, que a partir de Drácula de Bram Stoker se ha convertido en un icono cultural de importancia más que evidente.

Pero ¿cómo se transformó esta criatura repulsiva y maligna en el elegante ser del mal y la perversidad que fascina y fascinó a lectores de todas las edades y sexos?
El vampiro que nosotros conocemos no es esta criatura perteneciente al bestiaro fantástico. Cuando hablamos de vampiros la imagen que nos viene a la cabeza es muy clara: un hombre alto, elegante, guapo, sofisticado y perverso. Sus atributos no son ya los del viejo Nosferatu sino los opuestos. Naturalmente para mantener su capacidad aterrorizante y diabólica, puede transformarse en algo horrendo cuando quiere.

Pero su ser natural es la belleza vestida de negro. La capa, el sombrero y quizá una larga cabellera agitada por el viento. Tanto es así que hasta el clásico seminal de Stoker, Drácula, publicado en 1897, ha sido víctima de esta imagen. Cualquier aficionado sabe que el conde vampiro escrito por Bram Stoker dista mucho de ser este dandi de ultratumba que acabamos de evocar.

Ciertamente, el escritor irlandés tiene buena parte de culpa puesto que asoció su vampiro a una recia aristocrácia, la de Vlad Tepes, el voivoda valaco y le otorgó algunas características de sofisticación y elegancia que contribuyeron a la imagen del vampiro moderno.
Pero es fácil olvidar que también Stoker mantuvo numerosas cualidades demoníacas y animales en su personaje.

El vampiro moderno se gesta en pleno Romanticismo y Revolución Industrial.
Cuando se publica en 1819 la novela corta El vampiro de John William Polidori (aunque atribuida al principio a Lord Byron) se pone en marcha lord Ruthven (personaje del relato de su secretario) es más que evidente. Y está claro que Lord Byron, más grande que la propia vida, encarnó a su vez el ideal faústico y luciferino del romanticismo más desatado.

El vampiro moderno es hijo de ese momento y es un personaje demoníaco y elegante que se mueve por salones y fiestas nocturnas. Es hijo de la absenta, el opio y la sífilis. Es hermano del poetastro suicida y del mujeriego depredador, es primo del Heathcliffe de Cumbres borrascosas y de Dorian Gray de Oscar Wilde e ídolo de la perversidad para la imaginación decadente y excesiva de los máximos exponentes de la literatura romántica y posromántica: alemanes como Hoffman o Tieck, franceses como Gautier o Baudelaire, anglosajones como Edgar Allan Poe, Le Fanu, Rymer o Stoker...

Pocas cosas eran tan turbadoras para la sociedad victoriana como la mujer-vampiro.
Además la vampira (femme fatale) no sólo se alimentaba del hombre, a quien deja exhausto y moribundo, como bien sabe el joven protagonista de la hermosa balada de Goethe, La novia de Corinto de 1797 (que inspirara después algunas de las mejores páginas y visiones cinematográficas de Robbe-Grillet) sino que, mayor de los hororres, puede prescindir de él por completo.

La vampira, desde Joseph Sheridan Le Fanu y su Carmilla, publicada en 1871, tiene un caracter sáfico que contribuye a aumentar su componente amenazador y nocturno.
Un buen puñado de vampiros de toda condición y estilo pueden encontrarse en la antología Vamps. Las chupadoras de sangre que ofrece una galería de hermosas alimañas femeninas desde Gautier hasta Stephen King.

Y es que, si el modelo para el Drácula de Bram Stoker fue Vlad Tepes, mucho más apropiado para la mujer-vampiro es el de la condesa Elizabeth Báthory una hermosa aristócrata carpática del siglo XVI que acostumbraba a bañarse en la sangre de niñas y jóvenes doncellas y que fue motivo de una excelente biografía escrita por Valentine Penrose titulada La condesa sangrienta.

Un monstruo que existió
En el siglo XV, los habitantes de Valakia (hoy, una región de Rumanía> vivieron años de terror durante el gobierno del príncipe Vlad Bassarab tambien conocido como Vlad Tepes. Su sed de sangre y su afición a torturar a los lugareños le valió el apodo de Drakul, que significa en rumano diablo. Su extrema crueldad provocó al menos 50.000 muertos. No resulta extraño, pues, que aquel "monstruo" sirviera fuente de inspiración para la leyenda de Drácula, el siniestro conde-vampiro.
El escritor Bram Stoker lo inmortalizó en una novela de fama universal, de la que se han hecho numerosas versiones para el cine y literatura.
La condesa sangrienta
La aristócrata Elizabeth Báthory pudo haber torturado y asesinado a unas seiscientas muchachas en las lóbregas entrañas del castillo de Csejthe. Mientras sus más fieles esbirros martirizaban a las desdichadas doncellas, la condesa observaba, cayendo, en ocasiones un estado de trance acompañado, dicen, de orgasmos múltiples. Desenmascarada por un tribunal de la Inquisición, fue emparedada viva en el escenario de sus carnicerías.
Valentine Penrose realizó un aterrador estudio histórico sobre el personaje en su libro La condesa sangrienta que lo podéis encontrar en la editorial Siruela dentro de su colección El ojo sin párpado.
Largometrajes más destacados Muchas han sido las películas realizadas acerca del vampirismo aunque son pocas las que lo han tratado con acierto.
A continuación os mostramos la lista, por orden cronológico, de los films que más nos cautivaron acerca del mundo del vampiro:

Nosferatu, el vampiro (1922) de F.W.Murnau
Drácula (1931) de Tod Browning
La marca del vampiro (1935) de Tod Browning
La hija de Drácula (1936) de Lambert Hillyer
Drácula (1958) de Terence Fisher
La bruja vampiro de Carl Theodor Dreyer
I vampiri de Ricardo Freda
Dies Irae de Carl Theodor Dreyer
Las novias de Drácula (1960) de Terence Fisher
Kiss of the vampire (1962) de Don Sharp
M, el vampiro de Düsseldorf de Fritz Lang
Dr Terror´s house of horrors (Doctor Terror) (1965) de Freddie Francis
The fearless vampire killers (El baile de los vampiros) (1967) de Roman Polasnki
El conde Drácula (1969) de Jesús Franco
Drácula y las mellizas de John Hough
The vampire lovers (1970) de Roy Ward Baker
The house that dripped blood (la mansión de los crímenes)(1970) de Peter Duffell
Drácula contra Frankenstein (1971) de Jesús Franco
The return of the vampire de Lew Landers
Lust for a vampire (1971) de Jimmy Sangster
La novia ensangrentada (1972) de Vicente Aranda
Kronos (1973) de Brian Clemens
Lo viajeros de la noche (1987) de Kathryn Bigelow
Drácula de Bram Stoker (1991) de Francis Ford Coppola
n pleno siglo de las luces, el gran filósofo Voltaire no podía explicar la razón por la cual aún se creía en vampiros, y al encontrarnos en los albores del siglo XXI nosotros podríamos pensar que las palabras del filósofo siguen teniendo validez. Si ya tenemos entendido que el vampiro es un personaje ficticio, alimentado por la literatura y la industria cinematográfica, tampoco es raro ver que se siga investigando el tema de una forma seria, apareciendo nuevos estudios y publicaciones. Internet ha podido acercar a los amantes de estos seres nocturnos ubicados en diferentes partes del mundo y nosotros somos una parte de ello.

Culto a la Sangre y Vida Eterna

¿Porqué nos resulta interesante el tema?, será simplemente por ser un muerto viviente que se dedica a alimentarse succionando la sangre de otros mortales (primero en el seno familiar y después a quién se le cruce por delante), o porque unifica dos elementos que siempre han despertado el misterio y el simbolismo en el hombre: El culto a la sangre y la inmortalidad.

Desde tiempos distantes el hombre ha tenido por sagrados 3 fluidos humanos: La Leche Materna, el Semen y la Sangre. La Sangre como energía vital, debió considerarse como sacra desde que el primer hombre pisó la tierra, en esos lejanos tiempos se comprobaba que ocurría cuando se perdía gran cantidad de ella y debió asociar el dolor con la perdida de la misma. Para diversas religiones y creencias este fluido tenia un carácter especial, citando como ejemplo la misma sangre de Jesucristo dadora de vida eterna; el concepto de Sangre azul ligado a la nobleza; la pureza de a sangre de Judíos y los miles de ritos paganos en donde se bebía este preciado líquido por diversas razones. En América algunos pueblos comían la carne y bebían su sangre de sus enemigos o parientes, con el fin de poseer y adquirir las cualidades que tenía el difunto en vida.

La eternidad, ser inmortal ha sido hasta hoy uno de los mayores anhelos y misterios del ser humano, encontrar la fuente de la eterna juventud, retardar el envejecimiento, quien no ha pensado y soñado en ello. Este sueño de lograr la inmortalidad va ligado con el miedo a la muerte, no porque pudiera ser algo doloroso, sino más que nada por ese temor a lo desconocido y a la disgregación. Como ejemplo sólo debemos recordar a la cultura egipcia con su afán de trascender en el tiempo, su creación de momias y técnicas funerarias han intentado salvar este misterio.

Lamias y Strigoi

Desde la antiguedad hemos encontrado al vampiro formando parte del panteón demoníaco, en culturas como la China, Malasia, España, la India, el Japón, América, entre otros lugares, pero es exactamente en los pueblos eslavos en el este europeo donde adquiere su nombre y gran parte de su imagen característica.

En pleno siglo de la razón pueblos como Silesia, Moldavia, Rusia, Transilvania, Valaquía, Austria, Hungría, sufrieron epidemias de vampirismo, apoyados por la ignorancia, el folklore y las leyendas populares que seguían formando parte de las conversaciones familiares. Hay que darle especial importancia también a la cantidad de enfermedades y pestes que asolaron esos años (porfirias y demases). Ya no eran las “Lamias” de la cultura Greco-latina sino que esta vez los “Strigoi” asolaban las aldeas, saciando su hambre con sangre fresca.

Sobre el término “Vampiro” podríamos decir que ha sido objeto de múltiples estudios, siendo el más cercano el que lo relaciona con las palabras “ Vopyr ” o “ Upyr ” (*) , perteneciente a la lengua eslava. Sobre que región eslava vendría exactamente el término sería un tema para un debate mayor ya que estas lenguas se dividen en occidentales, meridionales y orientales, en donde el término “ upir ”, “ upior ”, “ upyr ” deriva según el eslavo meridional del turco “ ubre ” que significaría “Bruja”.
Otra versión más occidental nos lleva a la palabra serbia “beamiup” o al lituano “wempti” que significaría algo como “beber” derivando a la palabra “vampiro”, asociándose a términos como el “vopyr” ruso o el “dhampir” albanés. Autores americanos e ingleses se limitan a extraerlo de la palabra serbia “vampir”, siendo esta una de las posiciones que más aparecen en libros del tema.

El origen, imagen y personalidad es muy variada según la zona geográfica, por lo general se les reconoce como seres similares a los humanos que fueron nacidos con algún defecto físico, fueron excomulgados, tuvieron una muerte violenta o se suicidaron. Su aspecto se caracteriza como personas lánguidas y de piel extremadamente blanca, fría, mal aliento, uñas larguísimas así también sus colmillos filosos y puntiagudos. Para deshacerse de ellos se empleaban técnicas de las más variadas, las cuales se diferenciaban un poco según la región: Clavarles el sudario en el ataúd, dejar semillas en el mismo o tapar la mandíbula con un ladrillo o piedra eran algunas, también podían ser eliminados con el fuego, cortándoles la cabeza o atravesando su corazón (inyectado en sangre) con una estaca de madera (y no cualquiera). También se habla de las balas de plata, aunque esto esta mas ligado con el mito del hombre lobo que vendría siendo un pariente cercano.

Tratados y Literatura Fantástica

En medio de una Europa consternada por el vampirismo que fue incluso ratificada por la misma iglesia católica, el siguiente paso del mito era la literatura, y en este sentido dieron a luz una serie de interesantes tratados sobre el tema. Entre estos textos descatamos el “Visum et Repertum”(1731), que era una investigación sobre un caso conocido de vampirismo que afectaba a una persona llamada Arnold Paole, este era un campesino que al tiempo de muerto fue acusado de vampirismo. También podemos citar el tratado “De Masticatione Mortuorum in Tumulis Liber” publicado en Leipzig en el año 1728 por Michael Ranft y el “Dissertatio Physica de Cadaveribus Sanguisugis" de Johann Stock (1732). Pero el más conocido es el “Traité sur les apparitons des esprits, et sur les Vampires, ou les revenants de Hongrie, de Moravie, etc.”, escrito por el clérigo don Agustín Calmet (1672-1757) (**) . Este monje benedictino en una obra curiosa y de 2 tomos presenta una variedad de casos de vampirism y apariciones. Este mismo texto hace que Voltaire se indigne y dedique un capítulo entero en su “Diccionario Filosófico”, mientras Rosseau fustiga la creencia en vampiros enviando una carta a París.

Su llegada a la literatura fantástica es el resultado de una rica mezcla de todos estos ingredientes ya citados y el talento de sus exponentes. Sin el aporte de Calmet, las leyendas populares, los ritos y supersticiones no podría haber sido concebidas obras tales como: “Drácula”, “Carmilla”, “Varney”, “Lestat”, “Clarimonda”,“La novia de Corinto”, “La Tumba de Sarah”, “Ligeia” o “El Vampiro” de Jhon William Polidori, este último cuento marca el punto de partida de la literatura (narrativa) propiamente de vampiros y viene a ser el padre del Vampiro aristocrático tal como lo tenemos conceptualizado en nuestra mente.

La aparición del Vampiro en otras manifestaciones artísticas como el teatro, el comic, el cine pasando por las llamadas “Tribus” urbanas , entre otras fueron modificando y adaptando la imagen del vampiro según la interpretación de sus autores, independiente si se ajustaban a la idea original. Después de miles de años de “no-vivir” el vampiro sigue haciendo de las suyas, y al parecer tiene cuerda y sed para rato.

Vlad Tepes, "Vlad el Empalador", conocido en el mundo entero como Drácula, nació en Rumania
(1428-1476). Hijo de Vlad Dracul (caballero de la orden del dragón - 1431) y nieto de Mircea el
Grande, soberano de Velaquia (1368-1418) fue uno de los príncipes rumanos que por sus diversas
hazañas y su nada corriente personalidad, llamó la atención y ocasiono el interés de forma muy
especial no solo de sus contemporáneos sino también de la historia y literatura actuales. Para
algunos historiadores del tema, Drácula fue un heroico defensor de los intereses e independencia
de su país y del cristianismo, mientras que para otros se trataba de un caso patológico, el de
alguien que torturaba, atormentaba y por supuesto mataba para divertirse, por puro placer. Fue
uno de los tres hijos legítimos de Vlad "El Diablo", príncipe de Velaquia (antiguo principado
danubiano, que formo con Moldavia el reino de Rumania). Hoy en día, constituye dos regiones
geográficas bien definidas: la Mutenia, situada al este del río Olt, y la Oltenia, al oeste.
El viejo Vlad se gana por méritos propios el apodo de "Dracul" (El Diablo) por su afamada
crueldad y sangre fría y que posteriormente heredaría su predecesor. No se conoce con exactitud
la fecha y lugar de nacimiento, pero se estima que vio el mundo por primera vez allá por 1428 en
la ciudad de Sighisoara (Transilvania, situada en la región de Brashov, y fundada en 1280). Su
padre residía allí en una mansión que hoy todavía se conserva (Bran Castle). Ha pasado a la
historia por su apodo Drácula (proviene de "Draculea". La terminación "ulea" en rumano quiere
decir "hijo de", lo que podría traducirse como "El hijo del Diablo"). Reinó como príncipe de
Velaquia en 1448; de 1456 a 1462, y finalmente en 1476, año de su muerte. El pueblo le puso como
apodo también "Tepes" (Empalador) ya que esta era la pena capital a la que más era aficionado y
que aplicaba con mas prodigalidad, aunque esta última expresión, hasta mediados del siglo XVI no
aparecería en ningún documento.
En aquellos tiempos, el trono de Velaquia estaba amenazado desde el exterior por los turcos y
húngaros, y en el interior por los nobles ávidos de poder que luchaban entre ellos con un
salvajismo y ferocidad mas que bestial. La trágica muerte de su padre, que fue ejecutado por
Iancu de Hunedoara en 1447, obligó al joven Vlad a ponerse al lado de los turcos, adversarios de
Iancu, con cuya ayuda accedió al trono de Velaquia en Septiembre de 1448, y aunque el príncipe
Vladislav II, pretendiente al trono, y apoyado por los húngaros y la población de origen alemán,
fue derrotado en Kossovo (al norte de la actual Macedonia junto al río del mismo nombre) éste
sólo consiguió conservar el trono unas pocas semanas.

La vida y gracia de Vlad se conoce muy poco hasta el año 1456. Durante estos años, Vlad fue
separándose de los turcos y estrechando las relaciones con su enemigo Iancu de Hunedoara, lo que
sí era moralmente recusable, era sin embargo muy práctico. No era nada extraño durante esa época
el hecho de cambiar las ideas y conveniencias políticas de una manera un tanto extraña y del todo
inesperada, solo hay que echar un vistazo a la historia de los grandes y diversos reinos de la
Europa Occidental. Este repentino viraje político se manifestaba solo en una cosa: el deseo para
Vlad de volver a reinar en Velaquia. Seguía atentamente las crecientes desavenencias entre
Vladislav y Iancu hasta que el 23 de Abril de 1452, Iancu iniciaba la guerra, arrebatando a su
rival las ciudades y propiedades que poseía en Transilvania, circunstancia que aprovecho Vlad
para ofrecerse al vencedor como pretendiente al gobierno de estas, solicitando su ayuda y prometiéndole una "fidelidad inquebrantable". Pero, el 6 de Abril de 1545, Vladislav, negado y resignado al hecho de ser derrotado, irrumpía en Transilvania arrasando, matando, quemando y saqueando. Draculea, deseando conservar su trono, solicitó y obtuvo el mando de un pequeño ejército aprovechando la intervención en la guerra del monarca húngaro Ladislao V de Habsburgo, Archiduque de Austria y Rey de Bohemia, que veía amenazados sus intereses en la región. La pugna le fue favorable, logrando apresar a Vladislav al que hizo decapitar en la ciudad de Tirgusor (cerca de Tirgovisthe, la antigua capital de Velaquia). El 3 de Julio, fue una fecha importante para Vlad puesto que volvería a reinar y garantizaría a sus súbditos la protección contra los turcos y el libre comercio allende de las montañas de Velaquia, a cambio de que estos le prestaran ayuda en caso de guerra.
El hecho de que el nuevo príncipe obraba con "demasiada independencia" dio la voz de alarma a
los húngaros y alemanes los cuales fueron modificando su actitud, llegando a solicitar el 14 de
Febrero de 1457 a sus súbditos que apoyaran a otros pretendientes. No tardaron en iniciarse una
serie de alianzas e intrigas, acompañadas (como podía esperarse) de lealtades y traiciones. En el
año 1459, Draculea ordeno empalar a algunos rebeldes destacados y arrojar al fuego a otros,
siendo este el macabro y tortuoso inicio de su carrera de crueldades. Favorecido por la suerte,
logro atrapar al más peligroso de sus adversarios, Dan Voeivod en la primavera de 1460, al que
obligo a cavar su propia tumba y asistir a sus funerales antes de hacerlo decapitar. El 24 de
Agosto redujo a los últimos rebeldes; hizo empalar a algunos pero curiosamente se mostró
excesivamente generoso con otros.

Consolidado su trono, "El Empalador" se alzó contra los turcos a los cuales no les pagaba los
tributos que estos exigían desde hace tres años. El sultán Muhammad II, el conquistador de
Constantinopla, conociendo el temple de su enemigo y el coraje y bravura de sus guerreros,
prefirió utilizar la cabeza antes que la fuerza. Le envió como mensajero al colaboracionista
griego Catavolinos, citándole en Giurgiu (fortaleza y puerto danubiano, no lejos de Bucarest)
para solucionar un "pequeño problema fronterizo", apostando cerca de la población un destacamento
de tropas escogidas al mando de Hamza Beg. Vlad fingió caer en la trampa, (ya se había olido que
dicha citación no era normal y menos tratándose de un asunto aparentemente de tan poca
importancia) e incluso se presento con parte de los tributos pendientes y algunos presentes para
el Sultán pero a su vez traía consigo un fuerte contingente de caballería que derroto a los
turcos (puesto que estos eran muy inferiores en número) tras apoderarse del lugar, haciendo
prisioneros además al griego y al general otomano, los cuales junto con el resto de los apresados
fueron conducidos a Tirgovisthe, capital de Velaquia, y posteriormente empalados. Animado por el
éxito, Vlad se pasó a la orilla derecha del Danubio, incendiando y saqueando tras derrotar a las
tropas turcas. El 11 de Enero de 1462, en una carta que estaba dirigida al nuevo soberano húngaro
Matías Corvino, daba cuenta de haber acabado con más de 24.000 enemigos habiendo hecho amontonar
sus cabezas y contarlas, con la excepción de los que murieron en los incendios de sus casas.
Consecuencia de estas incursiones, estaban tan desmoralizados que muchos de ellos prefirieron
abandonar Estambul ante el temor de que este pudiera apoderarse de la ciudad, conquistada hace
pocos años y en la que aún quedaban gentes que recordando el espléndido periodo bizantino, no
hubieran dudado en levantarse contra sus dominadores.

Enfurecido, Muhammad II dispuso de un gran ejercito de unos 250.000 hombres y una flota dispuesta
a remontar el Danubio. Vlad no podía oponer más de 10.000 hombres y recurrir a tácticas como la
guerrilla y la "tierra quemada" (primavera/verano de 1462). Tras sufrir muchas bajas, haberse
declarado una importante epidemia de peste y no poder apoderarse la flota turca de la ciudadela
de Kilia (al sur de Moldavia), el Sultán ordena la retirada de sus tropas y una vez en Estambul
valiéndose de su genio y astucia, le opuso a uno de sus propios hermanos, Randu "el Hermoso" que
se había pasado al bando otomano, arrastrando algunos de los principales boyardos. Finalmente,
tras una serie de intrigas (falsificación de documentos incluida) muy de la época y del lugar,
Muhammad logra que el Rey ordenara el arresto de Vlad que fue encerrado durante doce años,
primero en Visegrado (cerca de Sarajevo, a orillas del Drina) y posteriormente en las
inmediaciones de Budapest, donde recibía un trato especial, es decir, era tratado con mayores
consideraciones. Mientras tanto, entre 1462 y 1475, Randu, hombre débil y carente de personalidad
,se sentó en el trono de Velaquia casi como un títere de los turcos.

Las circunstancias que permitieron a Vlad, librarse de la prisión no están muy claras, pero es
sabido que tomo parte en la batalla de Vaslui (en la región de Jashi, Moldavia), el 10 de Enero
de 1475, formando parte del contingente enviado por el Rey de Hungría al príncipe transilvano
Esteban Báthory contra los turcos. Lo curioso y por otro lado cierto, es que Draculea volvía a
ocupar su trono el 11 de Noviembre de 1476. Semanas mas tarde, los turcos le sorprendieron
desprevenido con una escolta de sólo 200 hombres (de los cuales sólo sobrevivieron 10 para
contarlo) y le dieron muerte. La cabeza de Vlad fue enviada a Estambul y exhibida públicamente.
Le sucedió su hermano Randu, pero siempre supeditado a la "Sublime Puerta", que reino hasta
Septiembre de 1500.

Vlad Tepes utilizo el Bran Castle como cuartel general para sus incursiones en Transilvania,
lugar donde residió años atrás su padre.
Originalmente, fue una Fortaleza construida por Los Caballeros de la Orden Teutónica en el año
1212, que fue a su vez conocida por el nombre de Dietrichstein.
Mas tarde, hacia finales del siglo XIII, fue tomado por los sajones para proteger la ciudad de
Brashov, un importante centro comercial. Este castillo no debe de ser confundido con el actual
Castillo de Drácula (ahora en ruinas) el cual esta situado en el Río Arges, en un lugar mas
retirado.

12/02/2007 GMT 1

HISTORIA DEL MODERNO PROMETEO

13021966 @ 22:10

Mary Shelley, encontrándose de vacaciones el verano de 1816, cerca del lago Leman en Ginebra, concibe su obra cumbre “Frankenstein o el moderno Prometeo”. Durante unos días en los que la lluvia no invitaba a salir de casa, se reúne con varios amigos y su marido en torno a la chimenea, en estas reuniones cuentan relatos alemanes de fantasmas y como un juego deciden apostar sobre quien escribirá el mejor cuento de terror de todos ellos, además de su esposo Percey Shelley, se encontraban con ella Lord Bayron y Polidori, el último de ellos considerado el padre de los vampiros literarios. Tras mejorar el tiempo, todos olvidaron el desafío menos Mary, cuyo relato vio la luz dos años más tarde.

Influenciada por las teorías de Erasmus Darwin sobre la evolución de la materia inerte, la de Galvani sobre la carga eléctrica que poseen todos los organismos animales y los experimentos de Volta con la carga eléctrica de su pila que produce contracciones musculares incluso en los cadáveres, todas ellas publicadas a finales del siglo XVIII y principios del XIX, concibe la novela al amparo del movimiento romántico propio de la época.

En el desarrollo de la obra, observamos que al igual que Prometeo fue castigado por Zeus, Victor Frankenstein es castigado por su osadía al querer jugar a ser Dios creando un ser monstruoso de miembros y restos de cadáveres, empleando para darle vida inventos de la época e ideas de viejos alquimistas como Cagliostro.

Nada más cobrar vida, el creador abandona su creación tras sentir repugnancia al contemplar su obra en el momento que abre los ojos al mundo[1]. El monstruo abandonado a su suerte, vaga por el mundo sintiéndose solo y repudiado por todos los seres humanos que encuentra en su camino, a los que causa terror. Refugiado en un cobertizo junto a la casa de la familia De Lacey, pude ver a través de una grieta, como se relacionan, cuáles son sus emociones y sus dificultades, y observándoles aprende el lenguaje hablado y escrito. Adquiere también la autoconsciencia al comparar su vida con las de esas personas, y se da cuenta de que quiere relacionarse con aquella gente a la que tanto admira. Se prepara para el encuentro con el ciego señor De Lacey, pensando que al no poder verlo se esfumaran los condicionantes que el resto de humanos tienen hacia él por sus rasgos físicos. Desgraciadamente en mitad del encuentro aparece el resto de la familia a la que causa un tremendo horror y se esfuma el sueño. Su ira y desesperación se vuelven hacia su creador asesinando poco a poco a su familia y amigos. Desesperado Victor Frankenstein persigue al monstruo por medio mundo para acabar con él, cerca del polo norte muere el creador y su creación le llora, prometiendo inmolarse antes de ser tragado por la niebla. Como buen personaje de novela romántica, el monstruo es dueño de su muerte y elige como y donde quiere morir[2].

Los temas de reflexión que sugiere la obra son numerosos, el mito de la creación, los horrores de los avances científicos que no tienen en cuenta sus repercusiones posteriores, el buen salvaje y la corrupción de la inocencia, la creación y destrucción de nuestros propios monstruos, y la descripción de la similitud con lo humano que sin embargo no lo es. También la capacidad de crear vida sin la colaboración de una mujer, hay que recordar que Víctor Frankenstein trabajó en la creación de su "hijo", hasta que Finalmente en una "asfixiante noche de Noviembre se produjo el "nacimiento. Otra lectura es que Frankenstein bien puede representar el clásico caso de rechazado y maltrato, M. Shelley sugiere que un niño rechazado y nada mimado puede convertirse en un asesino, especialmente de su propia familia, apoyándose en las ideas de Rousseau, en particular la del hombre natural, y las teorías de Hartley y Locke sobre el desarrollo y la educación de la criatura.

La noción de cuerpo de la novela, desde el planteamiento de lo humano en la Grecia clásica, se encuentra en la propia creación del monstruo con fragmentos de materia inerte, que mediante los adelantos de la ciencia se le otorga la vida, transformándose en un cuerpo vivo y dotado de psique, se le da la humanidad proporcionándole la capacidad de sentir, de aprender, de interiorizar, de evocar. Para muchos filósofos de la Grecia clásica, la principal característica del ser humano es la que existe entre los seres vivos y los inertes. Aristóteles liga el alma a la vida no a la autoconciencia, la cuestión crucial no es la inteligencia reflexiva o la capacidad de pensar sobre si mismo.

Nosotros nos centramos en el planteamiento que nace de la consideración del cuerpo no bajo la perspectiva de cada cuerpo individual, sino desde la consideración de los grupos o de la historia en la que los seres humanos se encuentran y dentro de los cuales llegan a madurar. Así pues desde esta perspectiva, el cuerpo humano se ve desde su dimensión social e histórica, el modo en que los organismos humanos se relacionan consigo mismo y con el mundo varía de grupo en grupo social y cambia a lo largo de la historia, ya que estas relaciones están mediatizadas culturalmente. La criatura no es inherente monstruosa sino que la cultura en que ha sido creada es culpable de su monstruosidad.

El monstruo se va acercando más y más a las distintas definiciones del ser humano, que con la evolución histórica del concepto hemos ido construyendo, hasta llegar al punto en el que por incapacidad de relacionarse socialmente y no poder pertenecer a una cultura, se desmarca de lo humano apareciendo lo más inhumano de su ser.

El engendro creado por Victor Frankenstein, adquiere conciencia de su ser tanto físico (mirándose en un charco dejado por la lluvia, su extraordinaria fuerza), como psicológico a través de una abertura en el cobertizo que ocupa, por la que puede ver como se relaciona cada uno de los integrantes de la familia De Lacey, y se va haciendo consciente de las virtudes y defectos de la humanidad. Aprende el lenguaje hablado y escrito, se prepara mentalmente para intentar un acercamiento a la familia y mientras les ayuda como puede proporcionándoles leña y algunos elementos básicos que la familia se encuentra por sorpresa. Llegado el momento del encuentro, no puede evitar que la familia le vea antes del momento que tenía pensado y le echan de la casa. La criatura tan solo puede considerarse humano exclusivamente en su variable individual, según la concepción mecanicista que sostiene Robert Lowie, en la que los sentidos, establecen su conexión con el mundo, aunque no consigue ser aceptado por el resto de la sociedad humana y por lo tanto no se integra en ella[3]. “Permanecí en el cobertizo el resto del día, en un estado de completa desesperación. Mis protectores se habían ido, y con ellos el único lazo que me ataba al mundo. Por primera vez noté que sentimientos de venganza y odio se apoderaban de mí y no podía reprimirlos”.

El ser se autointerpreta ante el anciano y ciego De Lacey cuando le cuenta su historia y sus pesares, para que el conocimiento de este, le conduzca a relacionarse con su familia sin problemas. También se autointerpreta ante Victor Frankenstein cuando le cuenta sus vivencias entre los humanos, haciéndole culpable de su situación. Todos le rechazan por su físico, si consideramos esto desde la perspectiva de la exterioridad subjetiva, el monstruo al verse rechazado por la sociedad, rechaza la vivencia que ha ido adquiriendo de su propio cuerpo, y se siente a sí mismo como algo horroroso y despreciable. La cultura y la sociedad que le rodea le da la información que lo vincula a relacionarse con los demás, pero al sentirse despreciado, rechazado, su conducta se vuelve agresiva y llena de maldad. Lo que pudo ser y lo que realmente es, no solo ha sido condicionado por lo biológico y lo psicológico, sino también y decisivamente por lo social y lo cultural[4].

El monstruo repudiado por todos y solo, llega a la conclusión de que la única forma de encontrar el equilibrio, es relacionarse con alguien parecido a él, convencido de no poder vivir entre los humanos, porque no lo es en la medida que los otros no lo reconocen como tal, pide a su creador que le proporcione una compañera con sus mismas características, con la que poder hablar, sentir emociones, compartir la vida, ser feliz, amenazando a Victor Frankestein con los mayores sufrimientos que un ser humano conociera jamas si no lo hace. El creador, que en un principio accede, se retira a un lugar remoto a realizar su segunda obra y tras reflexionar, con la creación casi terminada, de las posibles consecuencias de un segundo error, la destruye a los ojos del monstruo que mira por la ventana con consecuencias terribles.

Con el fracaso en su relación con los humanos, el engendro adquiere una doble identidad, por un lado encontramos al ser creado inocente que va descubriendo su corporalidad y su racionalidad, su afectividad, su identidad primaria. Por otro lado, en su soledad y desesperación al ser rechazado por todas las personas que encuentra en su camino, se transforma modificándose su identidad, en un ser cargado de odio y rencor, cuyo único objetivo es vengarse de Victor Frankenstein su creador. De alguna forma en esta obra, también Jeckyl se transforma en Hyde al ingerir la poción del rechazo, el aislamiento y la desesperanza, y solo vuelve a ser Jeckyl cuando su creador a muerto y reflexiona sobre sus acciones.

PROMETEO

13021966 @ 22:07

Un antiguo oráculo había sentenciado que Peleo, rey de Yolcos, sería depuesto por su sobrino.
Por ello cuando Jasón, el hijo de su hermano, fue mayor, hizo cuanto pudo por alejarse de él sin necesidad de tener que darle muerte.
Había al fin de loa países habitados, pasado el Helesponto, había una tierra remota y exótica llamada Cólquida. Se la conocía porque en ella se encontraba el vellocino de oro. Era éste la piel dorada de un cordero con el que la diosa Nefele había querido salvar, llevándolos por los aires, a sus hijos Hele y Frixo, cuando la segunda mujer de su esposo, el rey Atamante, quiso darles muerte. Hele cayó al mar, que por ello recibió el nombre de Helesponto; Frixo tuvo más suerte y alcanzó la tierra de Ea, en la Cólquida, donde sacrificó a Zeus el cordero. Su vellón de oro quedó en una selva consagrada al dios de la guerra, Ares, colgado de un árbol y custodiado por un dragón muy poderoso.
La empresa de Jasón era ir a aquella selva y conquistar el vellocino sagrado. Ni que decir tiene que Peleo confiaba en no volver a verlo jamás. No sólo por lo largo y penoso de la travesía, sino porque confiaba en que nadie podría nunca arrebatarle al dragón lo que tan celosamente guardaba sin que el empecinado en la tarea fuese muerto por el monstruo.
Con todo, no era esta la creencia del joven Jasón. Preparaba su expedición como si realmente estuviese seguro de alcanzar la finalidad pretendida. Estaba animoso y lleno de proyectos. Hizo primero que se construyera una nave de gran eslora, de poderosas velas, armada con más de cincuenta remos. La bautizó con el nombre de Argos, que quiere decir Veloz.
La fama de su empresa no tardó en propagarse por toda Grecia. Acudían héroes y nobles señores a unírsele con sus gentes de servicio y algunos guerreros.
Fueron, pues, muchos, a la hora de partir, los argonautas. Entre ellos lo mejor de la Hélade: Orfeo, Cástor y Polux, Polideuces ... La travesía fue pródiga en aconteceres extraordinarios.
Estuvieron detenidos seis años en la isla de Lemos, tierra solamente de mujeres, que eran muy cautivadoras. En Calcedonia, en el Bósforo, vencieron en lucha desigual al gigante Amyco, que despedazaba a los navegantes a su paso. Liberaron más allá al viejo Fineo del asedio de las Harpías, monstruos alados con pecho y rostro de mujer, que llevaban años revoloteando sobre la cabeza de aquel pobre anciano ciego e inválido ensuciándole todo cuanto pretendía comer y ensordeciéndole con sus horribles gritos. Peripecias, aventuras, peligros sin cuento, fueron al final salvados y olvidados cuando llegó a la tierra anhelada.
Jasón comprendió al instante que de manera directa sería prácticamente imposible abordar la monstruo que cuidaba del vellocino de oro. Se hizo recibir en la corte del rey del país, consiguiendo, como pretendía, hacerse grato en ella. Y más todavía a la hija del monarca, Medea, que se enamoró apasionadamente de él.
Durante un tiempo mantuvo ocultos sus proyectos. Luego se casó con Medea y obtuvo de ella, que tenía virtudes mágicas, el secreto de cómo apoderarse del vellocino.
Tuvo previamente que enfrentarse con el dragón.
Medea le había dado un ungüento que le preservaría de las llamas que la bestia vomitaba por sus fauces. También ella le había indicado la manera de dominarle y cómo tenía que clavarle la espada una vez lo tuviese apaciguado. Aún entonces, no podía sencillamente llegarse al vellón y llevarlo consigo. Era preciso que recogiese los dientes del dragón y los guardara; después tenía que uncir de bronce unos bueyes gigantes, arar con ellos la tierra y sembrar en los surcos los dientes del dragón y, hecho esto, debía de esperar a que fuese brotando de casa diente un gigante enorme, pelear con ellos y darles muerte.
Sólo entonces obtuvo el vellocino de oro.
Quedaba luego la urgencia de seguir sin que el pueblo ni el rey se enterases de nada de lo sucedido.
También es estas circunstancias le sirvió de mucho la ayuda de su esposa Medea, que estaba decidida a escapar con su amado Jasón.
Se hicieron a la mar los argonautas.
Los habitantes de la Cólquida no tardaron en descubrir que su repentina y secreta fuga obedecía al robo del vellocino. Armaron naves y salieron en su persecución. El rey iba en el navío de cabeza, rabioso por el pago que había recibido de Jasón tras la hospitalidad concedida y airoso también contra su hija que se había marchado con él.
Medea, en efecto, había traicionado a sus dioses, a su patria y a su padre. Todo por amor, por una pasión irrefrenable seguida con la impetuosidad, vehemencia y arrebato que la caracterizaban. Y había de hacer aún más. Llevaba consigo a su hermano pequeño, y cuando vio que les daban alcance le hizo pedazos y los iba esparciendo por las aguas para que su padre, presa de la desesperación y el dolor, se entretuviera recogiéndolos.
Así pudieron Jasón y Medea seguir su travesía hasta alcanzar Yolcos donde el héroe griego, portador del vellocino, fue proclamado rey de la ciudad tal y como lo había vaticinado el oráculo.
Cuenta la leyenda que cuando Zeus se adueñó del Olimpo, hubo de batirse cruentamente con “los titanes”, descendientes de Titán, en quienes según lo establecido recaían los derechos del cielo, conforme al convenio que Saturno, padre de Zeus, había hecho con su hermano Titán.
Uno de los titanes era Prometeo, al que se consideraba más temerario e inteligente que todos.
La tierra estaba solamente poblada por seres superiores. No había aparecido aún el ser humano, cuando Prometeo lo concibió en su privilegiado intelecto; modeló en barro un cuerpo de estética perfecta y, adueñándose de un poco de fuego del carro del sol, se lo transfirió a su obra maestra dándole vida.
Zeus se quedó obnubilado al conocer al hombre; su asombró fue, más que eso, verdadera estupefacción. Pero, así mismo, quedó muy receloso frente a la genial obra de su enemigo Prometeo. Por eso dio órdenes a Vulcano para que formase una mujer para dársela como esposa al artista, y resultó en verdad de una habilidad sorprendente. La llamaron Pandora.
Y eso porque conjuntaba un gran grupo de bienes: hermosura hasta la saciedad, inteligencia suprema, con la que la revistió Atenea (hija de Zeus), don de la palabra que le concedió Mercurio y dotes musicales con los que la obsequió Apolo.

Zeus fue quién le hizo el regalo más importante. Una caja cerrada, con todos los males que más tarde se iban a cerner sobre la tierra (guerras, plagas, enfermedades, dolor, hambre y toda clase de desastres).
Pandora fue llevada a presencia de Prometeo con todos aquellos presentes. La presencia de la mujer no podía ser más agradable; bella, joven, lozana y revestida de las más excelsas cualidades. Pero Prometeo, sabio e intuitivo en grado supremo, receló al punto del regalo de Zeus decidiendo, pese a todo, continuar sin compañera. Pandora fue presentada entonces a Epimeteo, quien, pese a las reiteradas advertencias de su hermano Prometeo, no pudo negarse a recibirla una vez que vio.
Pandora abrió su trágica caja y de inmediato se extendieron por el mundo todos los males y bajas pasiones de que los humanos siguen siendo víctimas hoy, y que eran desconocidos hasta entonces; solamente la Esperanza quedó sin salir del cofre, de ahí viene el dicho “La Esperanza es lo último que se pierde”.
Prometeo se indignó contra Zeus y para vengar aquella deplorable acción le sacrificó dos toros, iguales en apariencia; pero uno tenía tan sólo piel y huesos, mientras que el otro contenía la carne de ambos. Le pidió que eligiese uno y Zeus tomó el toro hueco. Al darse cuenta de la afrenta a la que Prometeo le había expuesto, le condenó a permanecer en la cima del Cáucaso, mirando al cielo, mientras un buitre le devoraba las entrañas que, para mayor tortura, se le renovaban continuamente. Así estuvo Prometeo soportando los más terribles dolores durante treinta mil años.
Pero Hércules, compadecido de sus angustias, subió a la cumbre del Cáucaso para matar al negro buitre devorador, poniendo así fin al suplicio del célebre titán.

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